Las berenjenas rellenas son tan apreciadas que hay clientes que recorren la ciudad de Murcia de punta a punta solo para comprarlas.Javi López sube la persiana a las siete de la mañana y la baja once o doce horas después. Está él solo al frente del negocio. Residentes de siempre del barrio de San Antón optan por la comida de olla y los arroces. Los estudiantes prefieren las pechugas empanadas con croquetas y la ensalada de pasta.La pandemia cambió su método de trabajo: pasó de tener un menú semanal fijo a trabajar al día. Ahora, a las ocho y media, casi trescientas personas reciben un wasap con los platos que Javi pone a su disposición.