Alejo J. LucasMariano Fernández de Gea, esa noche, optó por andar porque no se encontraba en condiciones de trotar como hace desde los 90s con sus amigos por la Mota del Rio. De pronto, un individuo "negro" se le echó encima golpeándole salvajemente. Hombros rotos, costilla, oreja con 14 puntos, heridas incisocontusas y un rosario de hematomas.Cree que aquello fue una especie de bautismo violento para entrar en alguna banda. Ahora trata de recuperarse mientras le sobreviene la alegría de ser abuelo por primera vez. La Policía le asegura que conseguirán identificar a los malhechores. Él pide a la gente salir sin miedo, pero más iluminación y seguridad en la zona del río.