Miguel Motas nos cuenta que este año, la gripe es muy virulenta porque además de la contaminación, los patrones de temperatura y las condiciones climáticas cambiantes también contribuyen al entorno. Se ha observado que "por ejemplo, el frío puede llegar de forma muy repentina y fuerte, lo cual evidentemente ayuda a la propagación".Motas añade que los epidemiólogos estudian la curva de datos, pero la influencia de estos factores como contaminación y cambios de temperatura es casi innegable y no cuenta que es crucial mantener la calma, ya que no existe ninguna cepa que sea más grave de lo habitual. Los síntomas son los gripales que la población ya conoce.