El sermón de hoy nos enseña que como Cristianos deberíamos ser prudentes como Daniel.
Una persona sabia piensa antes de actuar y piensa bien lo que hace, más el tonto se deja llevar por su insensatez.
Como hijos de Dios debemos mostrar sabiduría y prudencia, algunos ejemplos:
1- Evitar la provocación
2- No meterse en pleitos ajenos
3-Pensar antes de hablar
4- Tener cuidado con chismes o rumores
5- No dejarnos llevar por las emociones
6- Ser prudentes al elegir nuestras amistades etc.
Pidamos a Dios que nos dé sabiduría para tomar las mejores decisiones en nuestras vidas y que nos dé prudencia, que al momento de ver el peligro nos podamos apartar de Él.