A veces la obediencia nos lleva a lugares donde no tenemos respuestas claras. Pero allí, justo donde más tememos, Dios nos recuerda: «Yo entonces les enviaré Mi bendición».
A veces la obediencia nos lleva a lugares donde no tenemos respuestas claras. Pero allí, justo donde más tememos, Dios nos recuerda: «Yo entonces les enviaré Mi bendición».