Lugar: Iglesia Evangélica Templo Cristiano de Asambleas de Dios de España, c/ Acacias nº 21 Bajo, Valencia.
Fecha: 23 de Julio del 2023
Autor: Misionera Myriam Cristina Odella (Templo Cristiano)
Sinopsis: Cuán necesario es que consideremos MANEJARNOS con una buena actitud.
La sociedad nuestra, según las estadísticas registran que el 20% necesita ser medicada por problemas con su ánimo. En lo cual hay un abismo entre una persona que enfrenta la vida de forma positiva con otra negativa.
Todas las emociones vienen precedidas de un pensamiento y las emociones activan o desactivan nuestras células, modifican nuestro torrente sanguíneo.
Cualquier pensamiento sea real o imaginario tiene el mismo impacto en nuestro organismo. Nuestras actitudes están determinadas por lo que somos, por lo que decidimos que se apegue a nuestra mente, nuestras experiencias negativas, aunque nos marquen no nos determinan.
El apóstol Pablo, en el pasaje de Romanos 12;1-2, insta a educar nuestros pensamientos, expresando" transformaos". De modo de que se produzca una "transformación" tal, como la que experimenta un gusano de seda para convertirse en mariposa.
Estos cambian su piel 4 veces en su vida. En su primera etapa el gusano se alimenta tanto, que por engordar le es imprescindible mudar su piel. Luego sigue creciendo, ya adulto el gusano segrega una sustancia, que al entrar en contacto con el aire se endurece. Así es como forma el hilo de seda, que se va enrollando alrededor del gusano, convirtiéndose en capullo. Después se duerme dentro de ese capullo convirtiéndose en crisálida. Para poder salir, la crisálida segrega una sustancia que ablanda al hilo de seda, lo que abre un hueco en el mismo. La mariposa sale a través de él para comenzar la última etapa de su vida.
Dios espera ese tipo de transformación también en nosotros. Como hijos de Dios, es necesario la meditación en la Palabra de Dios, apropiarnos de ella e ilusionarnos cada mañana por eso. El ilusionarse genera un poder transformador en nuestro cerebro.
Voy a meditar en la vida de dos reyes de Judá, padre e hijo, reyes de Judá, los cuales encararon completamente opuestos sus reinados.
II Cr 28: 1-7, 21-25 Cuando comenzó a reinar, Acaz, en Jerusalén con tan solo 20 años, pero hizo lo malo ante los hijos de Jehová como David.??? Fue un hacedor de maldad, un idólatra, sacrificó hasta sus propios hijos al dios Baal. Sacrificó y quemó incienso en los lugares altos. Abandonó los rituales del templo. Clausuró sus puertas, dejando la inmundicia dentro.
II Cr 29: 1:8 Cuando comenzó a reinar, en Jerusalén, Ezequías, hijo de Acaz, era de 25 años. En su línea genealógica se menciona a su madre y a su abuelo, su padre no merece ser nombrado. Tuvo que decidir entre la dirección que había tomado su padre en su vida o dirigir su vida conforme a las enseñanzas de madre, no obstante, decidió guiarse con una buena actitud.
Inmediatamente Ezequías, hizo totalmente lo contrario, abrió las puertas del templo, limpiaron la casa de Jehová, se santificó la casa de Jehová y santificó del santuario la inmundicia convocando a los levitas y sacerdotes para realizar dicha tarea, el altar del holocausto, todos sus instrumentos, la mesa de la proposición con todos sus utensilios.
Su Palabra nos dice que nosotros somos templos del Espíritu Santo en I Cor 6:19-20. Las puertas de nuestro templo deben estar abiertas, que son nuestros ojos. (Sal. 141:3). Nuestro templo necesita estar limpio. A través de su Palabra recibimos la limpieza, por medio de la sangre de Cristo nuestros pecados perdonados. Nuestras lámparas siempre encendidas, Sal 119:105. Nuestro combustible celestial almacenado, es gratuito. Permítanos que su Espíritu Santo siga obrando incesantemente en nuestros cuerpo, alma y espíritu.