Lugar: Iglesia Evangélica Templo Cristiano de Asambleas de Dios de España, c/ Acacias nº 21 Bajo, Valencia.
Fecha: 18 de Junio del 2023
Autor: Misionera Myriam Cristina Odella (Templo Cristiano)
Sinopsis: El justo florecerá como la palmera. Salmo 92; 12-15. Un equipo de científicos ha logrado hacer germinar semillas de palmera de aproximadamente 2000 años como resultado de las excavaciones realizadas en la región de Judea, en Israel.
Encontramos un símil en este breve pasaje bíblico entre el justo y la palmera.
El justo es aquél que ha sido justificado por su fe en Jesucristo. (Rom 5;1)
La palmera tiene varios símbolos: la victoria, la hermosura, la rectitud, productividad.
Existen más de 2400 especies de palmeras.
En la entrada triunfal de Jesús a la ciudad de Jerusalén montado en un pollino, él pueblo salió a recibirlo eufórico batiendo ramas de palmera, aclamándole, Rey de Israel.
Nuestra victoria está asegurada Por su resurrección logró la victoria al conquistar el dominio del pecado y de la muerte. Su hermosura se destaca entre la diversidad de especies de árboles.
Las palmeras juegan un papel fundamental como elemento ornamental en espacios libres o cerrados. Cómo hijos de Dios debemos cuidarnos para irradiar la imagen de Cristo.
Otro de los símbolo es su rectitud. Las palmeras se caracterizan por la profundidad de sus raíces. Cavan hasta encontrar las napas de agua en el suelo rocoso . Sus raíces enmarañadas se entrelazan proporcionando el sostén al resto todo el árbol. Exteriormente solo se observa la quinta parte de su total tamaño. Nosotros debemos hidratarnos, buscando el agua que sacie nuestra sed, beber del agua de la roca, pura, transparente, que es Cristo.(1a Cor 10;4). Su tallo no tiene ramificaciones, crece en forma recta, sin desviaciones. Por más que la incesante brisa, la mece o la zarandee los vientos impetuosos solamente la arquean, debido a su gran flexibilidad y elasticidad.
Los vientos le arrancan todas las partículas extrañas que se le han adherido, facilitan el transporte de su savia con mayor rapidez a la copa y es ahí cuando se genera el preciado fruto. Así también nosotros crezcamos en rectitud, sin desviarnos de la sana doctrina, sin ser influidos por los anti valores y tendencias culturales del momento.
Las adversidades que afrontamos en nuestras vidas, son permitidas por Dios, entre otras cosas purificarnos, quitar cosas que nos desenfocan, soltar otras que nos atan pero siempre el propósito es desarrollar nuestro potencial para que él sea glorificado a través de nosotros.
Otro de los símbolos es su gran productividad. Se aprovechan cada una de las partes de la palmera. Las palmeras datileras eran muy requeridas por su fruto debido al gran tamaño de los dátiles. Nuestras vidas como cristianos deben crecer siempre en rectitud y permitirnos ser tratados como la palmera, para producir abundante fruto.
Ya sea en medio de las contrariedades de la vida, él siempre nos protegerá en los procesos que debamos pasar en completa paz esperando su victoria.