Lugar: Iglesia Evangélica Templo Cristiano de Asambleas de Dios de España, c/ Acacias nº 21 Bajo, Valencia.
Fecha: 02 de Junio del 2023
Autor: Misionera Myriam Cristina Odella (Templo Cristiano)
Sinopsis: Parábola de la oveja perdida. Mateo 18;10-14. Una vez más Jesús está acercándose a su auditorio enseñando verdades prácticas pertinentes a la necesidad del momento. A través de una ilustración tan familiar para los hebreos, como la de pastorear ovejas, observamos el paralelismo de Jesús con el “Buen Pastor". Al comprobar que le falta una oveja del redil, procede de inmediato para recuperarla sin descuidar al resto del rebaño.
Las ovejas se caracterizan por ser mansas, dóciles y asustadizas, muy productivas, animales gregarios que se caracterizan por vivir en rebaños, tienen muy buena audición pero escaso sentido de orientación, propensas a ser presas de depredadores que están al asecho como las fieras o los ladrones. Mateo se enfoca en el entrañable amor de Jesús por salir en búsqueda de las ovejas descarriadas. En la cita de Ezequiel 34;16, podemos analizar las distintas clases de ovejas, como: “la perdida”, “la perniquebrada”, “la débil”, “la engordada” las cuales se desenfocaron. Se encuentran en un estado de gran vulnerabilidad, lejos de su pastor. Queda demostrado la compasión y el profundo amor de Cristo por buscarlas para ser restauradas. Al hallarla se goza tanto que organiza una fiesta. Es la voluntad de nuestro Padre Celestial que ninguna se pierda por mas pequeña que sea.
La misma parábola narrada por Lucas 15;1-7, describe un auditorio conformado por publicanos y pecadores, sedientos por oír al Maestro y el otro grupo por escribas y fariseos criticando sus enseñanzas. Del mismo modo aquí describe a Jesús como el pastor atento de las ovejas que se percata que entre las cien, falta una y sale a buscarla. Luego el pastor carga la oveja sobre sus hombros, sin considerar su estado, su peso, su condición quizás en agonía o maloliente. Es evidente el sacrificio y la misión de Cristo por alcanzar a los incrédulos. Su gracia derramada, ese regalo inmerecido por alcanzarnos yendo a buscarnos para ser salvos de la condenación eterna.
Sé destaca una vez más el gozo que se produce en los cielos cuando un pecador se arrepiente.
Concluyó que su enseñanza una vez más impacta, destacando el vínculo pastor-oveja, posicionándonos nosotros como ovejas con Jesús nuestro Buen Pastor que nos pastorea y apacienta el que nos proporciona todo lo necesario para vivir aquí y darnos la vida eterna, como nadie nos ha amado, ofreciendo su vida para comprar nuestro rescate (Mateo 3;16)