Denuncia que la muerte de su hermano Luciano Arruga es producto de una desaparición forzada cometida por policías bonaerenses. El caso se encuentra en la justicia federal. El audio de esta nota reproduce la voz de ella a 17 años de la tragedia en el espacio de memoria que lleva el nombre de la víctima en Lomas del Mirador.
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"El 31 de enero de 2009, miembros de la Policía de la Provincia de Buenos Aires secuestran y desaparecen a un joven de 16 años. Un tiempo antes, intentan captarlo para integrar una red de jóvenes que mandaban a robar para ellos, liberando la zona y asegurando quedar fuera de las redes de la Justicia. Luciano se negó. Y también pagó, muy cara, su negativa."
Con estas palabras comienza un escrito difundido en la prensa titulado: A 17 años de la desaparición forzada de Luciano. Mónica Alegre, mamá de la víctima, junto a Vanesa Orieta y Sebastián Alegre, hermanos, lideraron un homenaje el 31 de enero. Consistió en una radio abierta que convocó a numerosas voces en el Espacio para la Memoria bautizado con el nombre del fallecido. El proyecto funciona en un inmueble emblemático antes perteneciente al destacamento policial de la zona. Es el mismo edificio en el que el muchacho había sido torturado tiempo antes de la tragedia.
"Primero el hostigamiento sistemático. No poder transitar tranquilo por el barrio era algo que conversaba mucho con su hermana. También hablaban de discriminación, porque Luciano comenzaba a sentir la presión de la persecusión por 'portación de rostro', por el barrio donde vivía, por la forma en que eligió vestir."
"Segundo, una detención más, arbitraria e ilegal en donde Luciano fue víctima de torturas físicas y psicológicas. Fue el 22 de septiembre del año 2008, cuatro meses antes de su desparición forzada."