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Se desempeña en Radio Nacional y es docente de Periodismo de Investigación en la UNSE.
Es mamá de Julián Rozengardt, que tenía 18 años cuando falleció víctima del boliche del barrio porteño de Once. Con al menos 194 muertos y miles de sobrevivientes, el siniestro del 30 de diciembre de 2004 es la peor masacre de la historia del rock en el mundo. La ley nacional que crea un espacio de memoria podría caerse antes de los 20 años del horror.
«Me llamo Silvia Bignami, soy la mamá de Julián Rozengardt; uno de los asesinados en Cromañón; pertenezco a Movimiento Cromañón, uno de los grupos activos; estamos preparando los 20 años; en ese contexto corre riesgo de caerse la ley de expropiación que hemos conseguido para que sea un espacio de memoria, logro que alcanzamos con otras peñas; pedimos la solidaridad del fútbol, un deporte popular; muchos de nuestros pibes y nuestras pibas eran futboleros y futboleras».
Su hijo tenía 18 años cuando falleció rehén del boliche de Once durante un recital que se tornó una trampa diabólica. Una cadena de irregularidades hizo del inmueble una cámara de exterminio. Con al menos 194 extintos y miles de heridos, el horror del 30 de diciembre de 2004 es la peor matanza de la historia mundial del rock. Los fallecidos quizás sean más. Los sobrevivientes también son indeterminados. Mientras tanto, convertir en sitio histórico el recinto es una de las mayores deudas.
«A mí me preocupa cuando se hace hincapié en la pirotecnia; no porque no sea cierto, sino porque en las condiciones del boliche (sobreventa de entradas, lugar cerrado, media sombra tóxica, etcétera) cualquier otro podría haber sido el catalizador; no insisto en particular en eso; aunque decimos: ni una bengala en el rock and roll».
Conduce el programa Ciudadanos por FM Banda, de la localidad de La Banda.
Es experto en el prócer argentino y conocedor profundo de la cultura de Estados Unidos, donde estudió y vivió bastante tiempo como biólogo al servicio primero de la Universidad de Ohio, donde obtuvo un máster, y luego de la de Princeton, como investigador. Además se doctoró en Ciencias Naturales en la UBA. Su espíritu polifacético le ha permitido desarrollar además otras áreas.
Es licenciado en Criminalística, profesor de la UBA y presidente de la Asociación Argentina de Medicina Legal, Ciencias Forenses e Investigación Criminal. Como titular de un estudio especializado (Periciasgorbak.com.ar), asesora a ciudadanos que padecen un abanico de flagelos. Además, colabora con el movimiento de las Estrellas Amarillas.
Walter Gorbak brindó una alocución sobre su campo profesional, la investigación de crímenes, en el escenario del teatro España de la ciudad de Carmen de Patagones. Durante una jornada de concientización para estudiantes secundarios. Dentro del Segundo Encuentro Patagónico de Estrellas Amarillas, desarrollado entre el 21 y el 23 de agosto en esa urbe del extremo sur bonaerense y su gemela, Viedma, situada al otro lado del Río Negro. La exposición, concentrada en episodios de violencia vial, fue animada de forma intermitente con diapositivas y videos ilustrativos impactantes.
La inauguración de la agenda fue en el Centro Municipal de Cultura de Viedma y la clausura se llevó a cabo en el Teatro España de Patagones. Ambos espacios concentraron las conferencias, que fueron protagonizadas en primer lugar por parientes de damnificados de toda la Argentina, expertos y autoridades de diferentes niveles. Algunos visitantes, además del titular de Pericias Gorbak, fueron Sebastián Aldao, abogado especializado en siniestros vehiculares; Alejandro Ceballos, técnico vial de la ciudad de Córdoba; Carlos Ullúa, disertante de Rada Tilly, provincia de Chubut, entre otros.
El movimiento de las Estrellas Amarillas es fogoneado por la fundación homónima con sede en Santa Rosa, La Pampa. Cuya presidenta, Silvia González, es mamá de Sacha Viguera, niño atropellado fatalmente el 29 de mayo de 2003 por un automovilista alcoholizado, excedido de velocidad, sin seguro y sin licencia de conducir que se fugó. Los astros dorados de cinco puntas, símbolos de las víctimas vehiculares en la República, son reconocidos por la Agencia Nacional de Seguridad Vial. La Organización Mundial de la Salud considera esta barbarie entre las diez máximas causas generales de mortalidad.
Es licenciado en Criminalística, profesor de la UBA y presidente de la Asociación Argentina de Medicina Legal, Ciencias Forenses e Investigación Criminal. Como titular de un estudio especializado (Periciasgorbak.com.ar), asesora a ciudadanos que padecen un abanico de flagelos. Además, colabora con el movimiento de las Estrellas Amarillas.
Walter Gorbak brindó una alocución sobre su especialidad, la investigación criminal, en la Escuela de Policía de Río Negro ante dos centenares de cadetes. Fue presentado por Marcelo González Cornejo, director de la institución. También estuvieron Thelma Águila, referente local del movimiento de las Estrellas Amarillas, y Jorge Adrián Vilca, titular de la Agencia de Seguridad Vial de Viedma. Ocurrió dentro del Segundo Encuentro Patagónico de Estrellas Amarillas, desarrollado entre el 21 y el 23 de agosto en esta urbe y en su gemela, Carmen de Patagones, situada al otro lado del afluente limítrofe.
La inauguración de la agenda fue en el Centro Municipal de Cultura de Viedma y la clausura se llevó a cabo en el Teatro España de Patagones. Ambos espacios concentraron las conferencias, que fueron protagonizadas en primer lugar por parientes de damnificados de toda la Argentina, expertos y autoridades de diferentes niveles. Algunos visitantes, además del titular de Pericias Gorbak, fueron Sebastián Aldao, abogado especializado en siniestros vehiculares; Alejandro Ceballos, técnico vial de la ciudad de Córdoba; Carlos Ullúa, disertante de Rada Tilly, provincia de Chubut, entre otros.
El movimiento de las Estrellas Amarillas es fogoneado por la fundación homónima con sede en Santa Rosa, La Pampa. Cuya presidenta, Silvia González, es mamá de Sacha Viguera, niño atropellado fatalmente el 29 de mayo de 2003 por un automovilista alcoholizado, excedido de velocidad, sin seguro y sin licencia de conducir que se fugó. Los astros dorados de cinco puntas, símbolos de las víctimas vehiculares en la República, son reconocidos por la Agencia Nacional de Seguridad Vial. La Organización Mundial de la Salud considera esta barbarie entre las diez máximas causas generales de mortalidad.
El Segundo Congreso Patagónico de Estrellas Amarillas, realizado en Viedma y Carmen de Patagones del 21 al 23 de agosto, contó con su palabra. Conduciendo un auto tras consumir droga y alcohol fue responsable en 2011 de la muerte de tres jóvenes en El Bolsón, Río Negro. Al salir de la cárcel pidió perdón a los padres de las víctimas y comenzó a dar charlas de concientización.
Francisca Chávez explica que es biológicamente varón y se autopercibe mujer. Como delata su acento al hablar, nació hace 37 años en la ciudad de Córdoba. Desde muy joven vive en El Bolsón, Río Negro, donde tiene un puesto en la feria regional y vende cuchillos de elaboración propia. La pesadilla ocurrió la madrugada del 25 de enero de 2011. Tras consumir droga y alcohol, se desplazaba por la Ruta Nacional 40, kilómetro 1920, al volante de un Fiat Spazio. El vehículo, que tenía las luces averiadas, salió de control y embistió a cuatro mochileros porteños que circulaban como peatones por la banquina opuesta.
Eugenio Tretyakov, de 18 años, Juan Enrique Schott, 17, y Facundo Nehuén Marino, ídem, murieron. Jorge Arce, 18, sufrió heridas graves. El homicida, que resultó ileso, fue condenado a cuatro años de prisión efectiva y diez de inhabilitación para manejar. Transcurrió dos temporadas en cárceles rionegrinas y completó el tiempo de encierro en su domicilio. Entonces tomó coraje y dio un paso sorprendente. Propuso ofrecerles disculpas en la cara a los familiares de las víctimas. Enrique y Cristina Schott, los padres de Juan, aceptaron el encuentro, le dieron el perdón y le sugirieron difundir su historia.
Actualmente, la voz del testimonio da charlas en escuelas y otras instituciones, como el movimiento de las Estrellas Amarillas, entidad de víctimas viales. Lo hace en el rol de integrante del Grupo JEN, bautizado con las siglas de los tres fallecidos y coordinado por el matrimonio Schott. De forma paralela, se lanzó a fundar Mundo traumado, canal multimedia; conduce Del trauma a la poesía, programa radial en el que lee rimas de su cosecha, por FM Patagonia Andina; y publica en un blog homónimo del último. Además, participa en batallas de rap estilo libre en las que recita sus versos.
El Segundo Congreso Patagónico de Estrellas Amarillas, realizado en Viedma y Carmen de Patagones del 21 al 23 de agosto, contó con su palabra. Conduciendo un auto tras consumir droga y alcohol fue responsable en 2011 de la muerte de tres jóvenes en El Bolsón, Río Negro. Al salir de la cárcel pidió perdón a los padres de las víctimas y comenzó a dar charlas de concientización.
Francisca Chávez explica que es biológicamente varón y se autopercibe mujer. Como delata su acento al hablar, nació hace 37 años en la ciudad de Córdoba. Desde muy joven vive en El Bolsón, Río Negro, donde tiene un puesto en la feria regional y vende cuchillos de elaboración propia. La pesadilla ocurrió la madrugada del 25 de enero de 2011. Tras consumir droga y alcohol, se desplazaba por la Ruta Nacional 40, kilómetro 1920, al volante de un Fiat Spazio. El vehículo, que tenía las luces averiadas, salió de control y embistió a cuatro mochileros porteños que circulaban como peatones por la banquina opuesta.
Eugenio Tretyakov, de 18 años, Juan Enrique Schott, 17, y Facundo Nehuén Marino, ídem, murieron. Jorge Arce, 18, sufrió heridas graves. El homicida, que resultó ileso, fue condenado a cuatro años de prisión efectiva y diez de inhabilitación para manejar. Transcurrió dos temporadas en cárceles rionegrinas y completó el tiempo de encierro en su domicilio. Entonces tomó coraje y dio un paso sorprendente. Propuso ofrecerles disculpas en la cara a los familiares de las víctimas. Enrique y Cristina Schott, los padres de Juan, aceptaron el encuentro, le dieron el perdón y le sugirieron difundir su historia.
Actualmente, la voz del testimonio da charlas en escuelas y otras instituciones, como el movimiento de las Estrellas Amarillas, entidad de víctimas viales. Lo hace en el rol de integrante del Grupo JEN, bautizado con las siglas de los tres fallecidos y coordinado por el matrimonio Schott. De forma paralela, se lanzó a fundar Mundo traumado, canal multimedia; conduce Del trauma a la poesía, programa radial en el que lee rimas de su cosecha, por FM Patagonia Andina; y publica en un blog homónimo del último. Además, participa en batallas de rap estilo libre en las que recita sus versos.
El Segundo Congreso Patagónico de Estrellas Amarillas, realizado en Viedma y Carmen de Patagones del 21 al 23 de agosto, contó con su palabra. Conduciendo un auto tras consumir droga y alcohol fue responsable en 2011 de la muerte de tres jóvenes en El Bolsón, Río Negro. Al salir de la cárcel pidió perdón a los padres de las víctimas y comenzó a dar charlas de concientización.
Francisca Chávez explica que es biológicamente varón y se autopercibe mujer. Como delata su acento al hablar, nació hace 37 años en la ciudad de Córdoba. Desde muy joven vive en El Bolsón, Río Negro, donde tiene un puesto en la feria regional y vende cuchillos de elaboración propia. La pesadilla ocurrió la madrugada del 25 de enero de 2011. Tras consumir droga y alcohol, se desplazaba por la Ruta Nacional 40, kilómetro 1920, al volante de un Fiat Spazio. El vehículo, que tenía las luces averiadas, salió de control y embistió a cuatro mochileros porteños que circulaban como peatones por la banquina opuesta.
Eugenio Tretyakov, de 18 años, Juan Enrique Schott, 17, y Facundo Nehuén Marino, ídem, murieron. Jorge Arce, 18, sufrió heridas graves. El homicida, que resultó ileso, fue condenado a cuatro años de prisión efectiva y diez de inhabilitación para manejar. Transcurrió dos temporadas en cárceles rionegrinas y completó el tiempo de encierro en su domicilio. Entonces tomó coraje y dio un paso sorprendente. Propuso ofrecerles disculpas en la cara a los familiares de las víctimas. Enrique y Cristina Schott, los padres de Juan, aceptaron el encuentro, le dieron el perdón y le sugirieron difundir su historia.
Actualmente, la voz del testimonio da charlas en escuelas y otras instituciones, como el movimiento de las Estrellas Amarillas, entidad de víctimas viales. Lo hace en el rol de integrante del Grupo JEN, bautizado con las siglas de los tres fallecidos y coordinado por el matrimonio Schott. De forma paralela, se lanzó a fundar Mundo traumado, canal multimedia; conduce Del trauma a la poesía, programa radial en el que lee rimas de su cosecha, por FM Patagonia Andina; y publica en un blog homónimo del último. Además, participa en batallas de rap estilo libre en las que recita sus versos.
El Segundo Congreso Patagónico de Estrellas Amarillas, realizado en Viedma y Carmen de Patagones del 21 al 23 de agosto, contó con su palabra. Conduciendo un auto tras consumir droga y alcohol fue responsable en 2011 de la muerte de tres jóvenes en El Bolsón, Río Negro. Al salir de la cárcel pidió perdón a los padres de las víctimas y comenzó a dar charlas de concientización.
Francisca Chávez explica que es biológicamente varón y se autopercibe mujer. Como delata su acento al hablar, nació hace 37 años en la ciudad de Córdoba. Desde muy joven vive en El Bolsón, Río Negro, donde tiene un puesto en la feria regional y vende cuchillos de elaboración propia. La pesadilla ocurrió la madrugada del 25 de enero de 2011. Tras consumir droga y alcohol, se desplazaba por la Ruta Nacional 40, kilómetro 1920, al volante de un Fiat Spazio. El vehículo, que tenía las luces averiadas, salió de control y embistió a cuatro mochileros porteños que circulaban como peatones por la banquina opuesta.
Eugenio Tretyakov, de 18 años, Juan Enrique Schott, 17, y Facundo Nehuén Marino, ídem, murieron. Jorge Arce, 18, sufrió heridas graves. El homicida, que resultó ileso, fue condenado a cuatro años de prisión efectiva y diez de inhabilitación para manejar. Transcurrió dos temporadas en cárceles rionegrinas y completó el tiempo de encierro en su domicilio. Entonces tomó coraje y dio un paso sorprendente. Propuso ofrecerles disculpas en la cara a los familiares de las víctimas. Enrique y Cristina Schott, los padres de Juan, aceptaron el encuentro, le dieron el perdón y le sugirieron difundir su historia.
Actualmente, la voz del testimonio da charlas en escuelas y otras instituciones, como el movimiento de las Estrellas Amarillas, entidad de víctimas viales. Lo hace en el rol de integrante del Grupo JEN, bautizado con las siglas de los tres fallecidos y coordinado por el matrimonio Schott. De forma paralela, se lanzó a fundar Mundo traumado, canal multimedia; conduce Del trauma a la poesía, programa radial en el que lee rimas de su cosecha, por FM Patagonia Andina; y publica en un blog homónimo del último. Además, participa en batallas de rap estilo libre en las que recita sus versos.
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