2Timoteo 2:15 “Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad.”
Nosotros como cristianos maduros debemos usar un elemento por llamarlo de alguna manera que se nos ha regalado por la ministración del Espíritu Santo a nuestras vidas que se llama discernimiento.
¿Qué es el discernimiento? Del griego “nous” traducido mente, entendimiento, inteligencia. Bíblicamente es todo aquel que por la comprensión de las Escrituras se aparta, es decir; se santifica así mismo. Nehemías 10:28-29 “Y el resto del pueblo, los sacerdotes, levitas, porteros y cantores, los sirvientes del templo, y todos los que se habían apartado de los pueblos de las tierras a la ley de Dios, con sus mujeres, sus hijos e hijas, todo el que tenía comprensión y discernimiento, 29_ se reunieron con sus hermanos y sus principales, para protestar y jurar que andarían en la ley de Dios, que fue dada por Moisés siervo de Dios, y que guardarían y cumplirían todos los mandamientos, decretos y estatutos de Jehová nuestro Señor.”