Mateo 21:12-14 “Y entró Jesús en el templo de Dios, y echó fuera a todos los que vendían y compraban en el templo, y volcó las mesas de los cambistas, y las sillas de los que vendían palomas; 13_ y les dijo: Escrito está: Mi casa, casa de oración será llamada; mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones. 14_ Y vinieron a él en el templo ciegos y cojos, y los sanó.”
En la Biblia encontramos tantas y tantas enseñanzas acerca del cuerpo que es imposible que no se entienda a que hace referencia. He escuchado decir a cristianos de sí mismos y de otros que están poseídos por espíritus inmundos.
Una de las cosas que Satanás y sus cohortes espirituales saben muy bien es que mientras exista la duda acerca de la Palabra de Dios; ellos tienen argumentos para atormentar a las personas.
Después de entrar en Jerusalén Mateo enseña que Jesús se dirigió al templo y se encontró que estaba lleno de personas que actuaban contrariamente a lo establecido por el Padre. Esto es lo que leemos en nuestros versículos de inicio de Mateo 21:12-14.