1 Pedro 2:4-5 [NTV] “Ahora ustedes se acercan a Cristo, quien es la piedra viva principal del templo de Dios. La gente lo rechazó, pero Dios lo eligió para darle gran honra. 5_ Y ustedes son las piedras vivas con las cuales Dios edifica su templo espiritual. Además, son sacerdotes santos.* Por la mediación de Jesucristo, ustedes ofrecen sacrificios espirituales que agradan a Dios.”
El apóstol Pedro muestra la Iglesia como un templo vivo y espiritual con Cristo como el fundamento y la piedra del ángulo, y cada creyente es como una piedra.
Y el apóstol Pablo la describe como un cuerpo; donde Cristo es la cabeza y cada creyente es un miembro. Efesios 4:15-16 “Para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error, 15_ sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo, 16_ de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor.”
Ambas figuras la del apóstol Pedro y la de Pablo; hacen énfasis en la comunidad. Una piedra no es el templo ni siquiera una pared; así mismo una parte del cuerpo es inútil sin las demás.