2Crónicas 25:2 “Hizo él lo recto ante los ojos de Jehová, aunque no de perfecto corazón.”
Por ahí hay un dicho que dice “si lo vs a hacer de mala gana, mejor no lo hagas”. Cuan importante es para Dios y su Hijo Jesucristo; Señor nuestro esto. Y si es importante para el Padre y su Hijo, entonces también debemos prestarle atención a la intención de cómo hacemos las cosas.
Colosenses 3:23 [BLS] “Todo lo que hagan, háganlo de buena gana, como si estuvieran sirviendo al Señor Jesucristo y no a la gente. 24_ Porque ya saben que Dios les dará, en recompensa, parte de la herencia que ha prometido a su pueblo. Recuerden que sirven a Cristo, que es su verdadero dueño.”
2Corintios 9:6-7 [NTV] “Recuerden lo siguiente: un agricultor que siembra sólo unas cuantas semillas obtendrá una cosecha pequeña. Pero el que siembra abundantemente obtendrá una cosecha abundante. 7_ Cada uno debe decidir en su corazón cuánto dar. Y no den de mala gana ni bajo presión, «porque Dios ama a la persona que da con alegría»*.”
En todo lo que haces para Dios son importantes dos cosas; y son la disposición de tu corazón y la actitud con la que lo haces. La Biblia dice que Dios escudriña no la obras de tus manos sino tu corazón y conoce verdaderamente la motivación de nuestros pensamientos y nuestras mentes. Dios busca un corazón perfecto y una buena disposición. Jeremías 17:9-10 “Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá? 10_ Yo Jehová, que escudriño la mente, que pruebo el corazón, para dar a cada uno según su camino, según el fruto de sus obras.”
En nuestro versículo de inicio se dice del rey Amasías que hizo todo lo que le “tocaba”. Pero hizo sólo eso lo que le “tocaba” nunca profundizó en su comunión con Dios, nunca dejó de hacer lo malo.
Exteriormente Amasías hizo lo correcto pero interiormente, a menudo, se resintió por lo que debía hacer. En el mejor de los casos, su obediencia fue con desgano.