Génesis 15:2-4 “Y respondió Abram: Señor Jehová, ¿qué me darás, siendo así que ando sin hijo, y el mayordomo de mi casa es ese damasceno Eliezer? 3_ Dijo también Abram: Mira que no me has dado prole, y he aquí que será mi heredero un esclavo nacido en mi casa. 4_ Luego vino a él palabra de Jehová, diciendo: No te heredará éste, sino un hijo tuyo será el que te heredará.”
Por esta razón escribió el profeta Isaías lo siguiente: Isaías 55:8-11 “Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. 9_ Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos. 10_ Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra, y pan al que come, 11_ así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié.”
El asunto es que muchos a día de hoy siguen sin comprender estos versículos proféticos y se han quedado diciendo que sus pensamientos no son los de Dios ni sus caminos son los de Él.
Si usted lee con entendimiento se dará cuenta primero que son palabras proféticas, ya que es el libro del profeta Isaías. Lo segundo que usted tiene que entender que ahora en Cristo usted puede tener los mismos pensamientos de Dios Padre; como así mismo lo dice la sagrada Palabra de Dios en: 1Corintios 2:16 [BLS] “Como dice la Biblia: «¿Quién sabe lo que piensa el Señor? ¿Quién puede darle consejos?» Pero nosotros tenemos el Espíritu de Dios, y por eso pensamos como Cristo.”