Juan 14:3 “Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.”
Para comprender a qué se refería Jesús aquí es necesario centrarse en el contexto y comprender el mensaje con el espíritu, no con los sentidos naturales. Cuando seguimos leyendo sus palabras, en el versículo 16 leemos: “Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre”.
La expresión ‘otro Consolador’ es traducción del griego ‘Allos parakletos’, que significa ‘otro Consolador ̄ del mismo tipo’. Es en este momento en el que Jesús les comienza a hablar del Espíritu Santo.
Y a continuación, les dice: “El Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros” (Juan 14:17). ¿Cómo es posible que el Espíritu Santo morase con ellos en aquel momento? ¿Acaso no vino en el día de Pentecostés? Esto nos comunica algo, Jesús no se estaba refiriendo solo al Espíritu Santo, ¡sino también a sí mismo!
Y para explicar esto mejor, volvió a referirse a lo que había dicho en el versículo 3, donde afirmó: “vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo”; y