Proverbios 3:5-8 “Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. (6) Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas. (7) No seas sabio en tu propia opinión; Teme a Jehová, y apártate del mal; (8) Porque será medicina a tu cuerpo, Y refrigerio para tus huesos”
Una de las palabras claves de estos versículos, la encontramos en el verso 6 “reconocer”. Según la DRAE, es: “Examinar algo o a alguien para conocer su identidad, naturaleza y circunstancias.”
Así mismo dice el diccionario que: “Establecer la identidad de algo o de alguien.” Y esto es bastante interesante ya que no se puede reconocer algo que antes no se haya conocido.
Por esta razón Jesús dijo: Juan 10:26-29 “Pero vosotros no creéis, porque no sois de mis ovejas, como os he dicho. (27) Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, (28) y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. (29) Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre.”
Oír la voz del Señor; quien es Dios mismo no es sólo para que vayas a la iglesia o para que vivas haciendo sacrificios o cumpliendo con ritos religiosos. No, el oír la voz del Señor y creer en lo que Él te dice para honrarlo poniéndolo por obra, te hace ser reconocido por Él.