Soy mujer y tengo 25 años. Hace apenas 3 años fue que comencé a soltar lo que entendía que no me correspondía cargar. Pero para nada puedo decir “I’m done with this work”, porque estoy consciente que esto es solo el principio, y que será una labor para toda la vida.
Uno de los atributos más importantes que podemos cultivar es la paciencia; para tenerla con nosotras, con el mundo, la vida, y sus procesos. En el principio, pretendía borrar 22 años de mi vida, y crear una mujer nueva de paquete. Pero luego descubrí que no funcionaba así, que realmente hay que tener paciencia y limpiar nuestro interior, paso a paso, día a día.
Hace unos días aprendí que no soy la única que tiende a cargar cosas que no le corresponden. Esto fue posible gracias al curso de CEO Yogini “Conociéndome desde otra perspectiva para transformar mi vida y negocio”. En una llamada con la Tribu, aprendí que las mujeres, por nuestra naturaleza, solemos cargar con mucho más. Y me sorprende que no lo haya descubierto antes, considerando que mi pareja es la persona más relax del universo, mientras que yo lo quiero tener todo bajo control.
Fue el momento perfecto para reflexionar cuántas capas ya he soltado en estos años, y especialmente, en los últimos meses. Cada año me libero de más y más. Cada año que trabajo en mí, me doy cuenta de lo que soy, y de lo que no soy. Antes hacía cosas que ya no hago, y ahora hago cosas que antes no hacía.
En el presente, es más común que me permita sentir, tanto mis emociones positivas como las limitantes, en vez de reaccionar o huir de ellas. Porque sé que no hay nada malo con sentir, y que si no lo hago ahora, entonces me tocará luego. Ahora estoy más consciente de que mis pensamientos son solo oraciones en mi mente, y que no importa si son ciertas o falsas, éstas influyen en mi vida entera.
Algunas cosas que he soltado en los últimos años son...
Querer hacer feliz a todo el mundo - Aprendí que por más que lo intente, no soy yo quien decide sobre la felicidad de la otra persona, y que donde único tengo jurisdicción es en la mía.
Tener prisa para llegar - Entendí que allá (futuro) no es mejor que aquí (presente). Siempre estamos en el momento presente. Si me siento “mal” aquí y no trabajo en ello, cuando llegue allá, me seguiré sintiendo igual.
Interpretar todo como un problema - Antes veía todo como una amenaza y me anticipaba negativamente a las situaciones. Ahora percibo cada situación como una oportunidad de aprendizaje.
Querer tener la razón siempre - Ya no tengo la necesidad que convencer a nadie de que tengo la razón. Además, mantengo mi mente abierta a nuevas enseñanzas y soy capaz de reconocer mis equivocaciones.Lo curioso es que no hubiese sido posible soltar todo esto y más, si no hubiera dejado de mirar para afuera, y comenzado a mirar para adentro. Hay muchas cosas más que quiero soltar, pero no tengo prisa. Estoy (des)aprendiendo y entendiendo. Estoy disfrutando el proceso, siendo íntegra conmigo, abriendo mi mente y corazón para conectarme. Aprendí que somos como la luna, cada mes pasamos por diferentes fases, pero siempre, siempre, siempre, estamos completas. En este proceso de vida, te deseo mucha paciencia, amor y compasión para hacer el trabajo que te toca hacer. Soltar capas y desprenderte del peso que no te toca cargar, es liberador y gratificante. ¡No le bajes mi amorrrrr!
Visita el Blog https://en.sayrasantiago.com/post/soltando-lo-que-no-deber%C3%ADas-cargar