Entonces, Nehemías los exhortó:
«Peleen por sus hermanos, por sus hijos e hijas, por sus esposas y hogares».
Los exhortó a pelear por su vida. Necesitaba que se dieran cuenta de que se estaban jugando el todo por el todo.“Yo les había dicho a los nobles y gobernantes, y al resto del pueblo: “La tarea es grande y extensa, y nosotros estamos muy esparcidos en la muralla, distantes los unos de los otros. Por eso, al oír el toque de alarma, cerremos filas. ¡Nuestro Dios peleará por nosotros!”».14