Vivir en pareja no es fácil, pero según Inés, vale la pena hacerlo. Después de más treinta años viviendo con su esposo, nos confiesa que han habido retos y procesos que los han desconectado en algunos momentos de vida, pero también, los han fortalecido mucho. Para ella, los valores y las prioridades en las relaciones han cambiado y percibe menos compromiso que antes. Pero también afirma que los seres humanos, por naturaleza, necesitamos compañía. En su experiencia de tantos años, dice que mientras más se transforman la pasión y el enamoramiento más crecen el amor y la conexión.