Cuencuentraando una mente contiene solamente luz, conoce solamente la luz. Su propia luminiscencia alumbra todo en su derredor, y se extiende hasta la penumbra de otras mentes, y las transforma en majestad. La Majestad de Dios se en ellas para que las reconozcas, la aprecies y la conozcas.
La llenura es extensión. El sistema de pensamiento del ego obstaculiza la extensión, y así, obstaculiza tu única función. Obstaculiza por lo tanto, el fluir de tu gozo, y, como resultado de ello, te sientes insatisfecho.
No puedes perpetuar una ilusión acerca de otro sin perpetuarla en ti mismo. No hay forma de poderse escapar de esto, ya que es imposible fragmentar a la mente. Fragmentar es dividir en pedazos, y la mente no puede atacar ni ser atacada.
No necesitas la bendición de Dios porque de ella dispones para siempre, pero sí necesitas la tuya propia. La imagen que el ego tiene de ti es la de un ser desposeído, vulnerable e incapaz de amar. No puedes amar semejante imagen. Sin embargo, puedes escaparte muy fácilmente de ella abandonándola.
La mente que acepta el ataque es incapaz de amar. Ello se debe a que cree que puede destruir el amor, lo cual quiere decir, por lo tanto, que no comprende lo que éste es. Sino comprende lo que es el amor, no se puede percibir a sí misma amorosa.
La capacidad de curar es la única capacidad que cada persona puede y debe desarrollar si es que se ha de curar. Curar es el medio de comunicación del Espíritu Santo en este mundo, y el único que acepta.
El Espíritu Santo te enseña a usar lo que el ego ha "aprendido". Lo que el ego ha aprendido es tan irrelevante como la facultad particular que utilizó para aprenderlo. Lo único que tienes que hacer es esforzarte por aprender, pues el Espíritu Santo tiene un objetivo unificado para tus esfuerzos.
Estar en el Reino quiere decir que pones toda tu atención en él. Mientras sigas creyendo que puedes prestar atención a lo que no es cierto, estarás eligiendo aceptar el conflicto. Mas ¿es esto realmente una elección? Parecen serlo, pero las apariencias y la realidad no puede ser lo mismo.