Hay batallas que se ganan con una espada… y otras que se pierden por bajar la guardia. En este mensaje descubrirás por qué el enemigo muchas veces no intenta impedir tu victoria, sino evitar que permanezca. Aprende cómo proteger lo que Dios te ha confiado, reconocer las nuevas estrategias del enemigo y permanecer firme en la temporada de paz. Porque conquistar es importante, pero permanecer es lo que establece el Reino de Dios.