SER AGRADECIDOS EN LA CUARENTENA.
Ante el caos que ha generado el aislamiento, no podemos olvidar que siempre tenemos algo que agradecer. La gratitud es una forma de terapia que proporciona salud y bienestar. Por eso, ser una persona agradecida juega un rol muy importante, nos abre los ojos a las realidades que rodean y alimentan nuestra vida de manera positiva.
Ser agradecido es una acción es una acción que se aprende, es una actitud que podemos cultivar poco a poco a través de cuatro sencillos pasos:
1. Elegimos un lugar de nuestra casa donde nos sintamos cómodos y relajados
2. Serenamos nuestra mente de las preocupaciones cotidianas.
3. Retenemos por un instante ese pensamiento que vamos a agradecer.
4. Después de contemplarlo y empaparnos de las sensaciones que nos produce, decimos: gracias.
Cerramos ese recorrido haciendo una letanía personal:
Gracias por el despertar de cada día, por la salud personal y la de nuestros seres queridos.
Gracias por los dones que hemos recibido...
Gracias por las personas que nos han acompañado...
Gracias por la oportunidad de ver, sentir...
Por todo, gracias, gracias, gracias...