En esta meditación reflexiva, Jorge Carvajal nos invita a realizar un recorrido por los diferentes reinos o estados de conciencia que viven en nosotros, buscando el hilo conductor que unifica cielo y tierra, espíritu y materia.
Cuando se alinean y se ordenan los diferentes cuerpos o estados de conciencia, que constituyen nuestra personalidad humana, se produce la resonancia que nos conecta con el alma. En ese campo unificado del alma, que integra todos los estados evolutivos de la conciencia, surge la experiencia de la unidad indivisible entre el cielo y la tierra. Comprendemos así, el sentido del camino de retorno del hijo pródigo al propio corazón, donde arde la llama de amor del Creador. El reino de Dios está en nosotros: está en el espíritu como en la materia; en la tierra como en el cielo.