Mañana, con el domingo de Ramos, comienza la Semana Santa, la semana central
del año litúrgico, la "semana" del año. Una semana que tiene que ser diferente a
las demás semanas del año, porque nos metemos en el misterio de la pasión, muerte y
resurrección de Jesús, que entrega su vida en rescate nuestro.
En esta semana le podemos de verdad acompañar, consolar y hacernos
presentes y decirle en esta semana que le amamos y que estamos con Él. Eso es
lo increíble de los eventos de la vida de Jesús, por ser verdadero Dios y
verdadero hombre, los hechos de su vida sí fueron realizados en un momento
histórico preciso, pero a la vez por realizarlos el Verbo de Dios tienen valor
eterno.
En esta semana santa busquemos a Jesús, unámonos a Él
tanto que podamos escuchar los latidos de su corazón y digámosle con nuestra
vida: Te amo Jesús, gracias por dar tu vida por mi, para que pueda estar para
siempre contigo en el cielo. Déjame abrazarte esta semana y por siempre.