En 1989, una joven Samantha Power vio por televisión a un hombre detenerse frente a una columna de tanques en la Plaza de Tiananmén.
Años después escribió que aquella imagen cambió algo en ella. La llevó a preguntarse qué podía hacer frente a la injusticia y terminó influyendo en las decisiones que marcarían su vida.
Muchos años después, cuando yo estudiaba Derecho, leí sus memorias, The Education of an Idealist.
Su historia me hizo pensar en una tensión que desde entonces me ha acompañado: cómo conservar el idealismo después de conocer los límites del gobierno, del derecho y del servicio público; cómo seguir creyendo que podemos transformar la realidad cuando descubrimos lo difícil que resulta hacerlo.
De alguna manera, ese libro fue una de las razones por las que nació Upstanders.
Desde entonces he querido conversar con las personas detrás de las sentencias, los libros y los ensayos que han cambiado mi manera de comprender el mundo. Esa curiosidad me llevó a conocer a personas que admiraba, a trabajar en la Suprema Corte de mi país y también a vivir momentos que pusieron a prueba muchas de las ideas con las que llegué ahí.
Cuando supimos que finalmente conversaríamos con Samantha Power, Daniel y yo nos reunimos a preparar las preguntas. Había una que, para mí, era el punto de partida de todo:
¿En qué momento supimos a qué queríamos dedicar nuestras vidas?
Porque detrás de lo que hacemos hay personas, experiencias e imágenes que dejan una marca.
Samantha Power comenzó su carrera como periodista y corresponsal durante la guerra de Bosnia. Su libro A Problem from Hell, sobre la respuesta de Estados Unidos ante los genocidios del siglo XX, recibió el Premio Pulitzer.
Después pasó de estudiar al gobierno desde fuera a intentar transformarlo desde dentro. Formó parte del Consejo de Seguridad Nacional de Barack Obama, fue embajadora de Estados Unidos ante las Naciones Unidas y, años después, dirigió USAID. Hoy es profesora en Harvard.
Pero quizá la pregunta que conecta todas esas etapas está contenida en el título de sus memorias:
¿Qué ocurre con el idealismo cuando finalmente tienes poder para tomar decisiones?
¿Qué pasa cuando la política, las instituciones y la realidad te obligan a reconocer los límites de aquello que puedes cambiar? ¿Y qué hace que, después de enfrentarte a esos límites, decidas seguir intentándolo?
Esta conversación cierra para mí un círculo que comenzó cuando todavía era estudiante de Derecho.
Y antes de escucharla, quiero invitarlos a preguntarse también:
¿Por qué hacen lo que hacen?
¿Qué persona, qué libro o qué momento definió aquello a lo que decidieron dedicar su vida?
Quizá Upstanders existe precisamente por eso: porque sigo creyendo en lo que puede ocurrir cuando la admiración se convierte en curiosidad y encontramos el valor para hacer una pregunta.
Esta es nuestra conversación con Samantha Power.