Según los expertos, la inversión inmobiliaria se ha ralentizado, los precios se van moderando. Parece que 2023 tendrá dos periodos bien diferenciados: correción en la primera mitad, y recuperación en la segunda. Hay que recordar que 2022 fue un año récord para el inmobiliario, con inversiones en España por más de 15.000 millones de euros, un 38% más que en 2007, el año antesala de la burbuja inmobiliaria. "Hay más activo en manos de inversores profesionales que son más sensibles a las variaciones y, por tanto, los precios se ajustan mejor. Esto favorece las transacciones y lo que está ayudando mucho es que sigue habiendo mucha liquidez en el mercado", explica el director de Clientes Institucionales de Urbanitae, José María Gómez-Acebo.