Tras la fuerte devaluación que registró Argentina el sector exportador de ese país reaccionó rápidamente, volcándose hacia el exterior teniendo en cuenta que la economía de ese país está pesificada y que vender en dólares supone mayores ingresos en pesos.
Esto se observó en el mercado internacional de las carnes, en donde Uruguay comenzó a ceder espacios por no poder competir en los precios.
Juan Galimberti, director de Food Forward, dijo que “la devaluación de Argentina hace que se pare diferente ante la oferta de Brasil, Paraguay y Uruguay” y que “los exportadores tienen la capacidad de vender más cantidad a menos precios”.