Esta ruta a pie ofrece una combinación única de patrimonio histórico, belleza natural y un destino final que premia el esfuerzo con unas vistas espectaculares. El recorrido comienza en el imponente Castillo de Moeche, una fortaleza del siglo XIV estrechamente ligada a las Revueltas Irmandiñas, movimiento popular que marcó el inicio del fin del feudalismo en Galicia y abrió el camino a una mayor presencia del poder real castellano y sus reformas modernizadoras. Los senderistas pueden acceder al castillo con entrada reducida, lo que convierte la visita en una parada obligatoria para conocer este capítulo esencial de la historia gallega.
Desde el castillo, el camino asciende hasta el Pico de Ferreira, ya en el vecino municipio de San Sadurniño. A medida que se gana altitud, el valle bañado por el río Xubia se va abriendo a nuestros pies, dejando atrás el castillo como una silueta de piedra vigilante entre las tierras bajas.
En la cima, cerca de unas antenas de telecomunicaciones, aguarda una joya escondida: los escasos restos de una necrópolis rupestre medieval, de la que solo se conserva un sarcófago excavado en roca conocido como el "lecho del santo". Esta solitaria sepultura sugiere la existencia de un antiguo eremitorio en la zona, lo que añade un aire de misterio y espiritualidad al lugar.
El paisaje que acompaña la ruta muestra el contraste rural típico de Galicia: en las zonas bajas predomina el minifundio, con pequeñas parcelas salpicadas de árboles autóctonos como robles o castaños, que dibujan una estampa viva del mundo rural tradicional. Sin embargo, en los montes comunales, destaca negativamente el impacto visual de las plantaciones de eucaliptos, que rompen la armonía ecológica y visual del entorno.
En definitiva, esta ruta ofrece una mezcla singular de historia, naturaleza y reflexión sobre el territorio, ideal para quienes buscan algo más que un simple paseo.