Vecinos de A Graña se concentraron en la tarde de ayer en el Camino Viejo, a la altura de la obra del nuevo túnel del tren al puerto exterior de Ferrol, para reclamar que la UTE que ejecuta los trabajos acometa el arreglo de las grietas ocasionadas por las voladuras por propia iniciativa, sin que los afectados tengan que hacer trámites ni presentar reclamación alguna.
María Cortabitarte, presidenta de la Asociación de Vecinos de A Graña, explica que antes de que se iniciase la obra un técnico y un notario visitaron las viviendas que podrían verse afectadas por las explosiones -en torno a unas 50, las situadas en un radio de 30 metros- y se tomaron fotos de cada una de ellas.