El pasado noviembre se ponía en marcha en San Pedro de Anca, en Neda, Canciños Educación Canina, un centro de adiestramiento que dirige Luisa Hernández. Luisa es algo así como una encantadora de perros, aunque la encantada es realmente ella con su trabajo, que se nota disfruta. Esta adiestradora canina enseña a interpretar el lenguaje del perro, a modificar su conducta, siempre usando métodos positivos donde el perro piensa, aprende y trabaja por cooperación, sin forzarlo ni provocarle el más mínimo daño. Luisa afirma que no hay nunca dos perros iguales, ni dos personas que se comporten del mismo modo. Por ello su método requiere tratamientos específicos y personalizados. El trabajo requiere paciencia, perseverancia y amor por el mundo del perro. A ella le encanta, por eso se adaptan a lo que pide el cliente para que todo salga bien y no derrochen el dinero. Para Luisa no hay perros difíciles, solo hay que prestarles la atención que requieren y comprenderlos para que todo funcione. En Canciños colaboran con la protectora Cometa regalando 3 sesiones a todos los recién adoptantes, para enseñarles, dice Luisa, que cualquier perro tiene solución y que nunca acepten un no por respuesta.