La intención es siempre el punto de partida: cada decisión que tomamos, cada acción que realizamos, nace desde ese lugar. Creamos, primero, en un plano sutil aquello que deseamos expresar más tarde en lo concreto. Con este episodio deseo que cada vez seamos más las personas que, siendo conscientes de nuestro deseo, podamos conectar con él desde la intención.