En Reino Unido, una persona fue condenada y encarcelada por primera vez tras cometer abuso doméstico. Lo anterior se dio después de que el agresor fue rociado con una sustancia llamada SmartWater o en español, “agua inteligente”.
Se trata de un líquido forense invisible al ojo desnudo, pero detectable con luz ultravioleta, el cual permanece en la piel hasta por seis semanas, y más en el caso de la ropa.
El detective comisario de la Policía de Yorkshire Occidental (en el norte de Inglaterra), Lee Berry dijo que: "El abuso doméstico suele ser un delito difícil de perseguir y muchas veces los crímenes suceden a puerta cerrada. Es mi palabra contra la tuya".
Y continuo con lo siguiente: "Si lo marcamos de forma forense, podemos rastrear a alguien hasta un lugar concreto. Así podemos saber quién es el infractor y también quién es la víctima".