En marcado contraste con la agitada vida de los centros turísticos de Acapulco, Ixtapa y Taxco, existen lugares apartados, como las lagunas de Guerrero: Coyuca y Tres Palos, cercanas al puerto de Acapulco, y la de Míchigan, en la ruta a Zihuatanejo, que constituyen verdaderos paraísos naturales.
La laguna de Coyuca, cuya formación se origina en la desembocadura del río del mismo nombre, ahí, aún se puede ver a los pescadores en sus tradicionales cayucos quienes van en busca de los frutos del mar.
La laguna de Tres Palos suele ser visitada por aquellos que gustan de la observación de aves y de la pesca. En su entorno pernoctan durante todo el año parvadas de patos que se han constituido como uno de sus principales atractivos.
Y, en la laguna de Míchigan, el cual es un excelente lugar para pescar, convivir con los pescadores y observar —ya en el atardecer— increíbles paisajes.
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