De acuerdo con datos históricos, los antiguos pobladores de Azcapotzalco no eran agradables para los mexicas, y las tierras donde se asentaron tenían una carga simbólica muy importante para su cosmovisión.
En contexto, sobre el gentilicio de Azcapotzalco “chintolo”, hay quienes dicen que surgió justo después de la caída de los tepanecas. Según el arqueólogo José Antonio Urdapilleta Pérez, la palabra chintololo viene de los vocablos nahuas chintli (que significa asentaderas) y tololontic (redondo), lo cual se traduce como “el de las asentaderas redondas”.
También se dice que este apodo inició como una burla a los campesinos tepanecas que seguían viviendo en Azcapotzalco y que, debido a su trabajo, la mayor parte del tiempo se la pasaban agachados y el aire entraba debajo de sus prendas dándoles un aspecto “hinchado”.
Otra teoría apunta a que el término en realidad se refiere a las habilidades artísticas de los Tepanecas, quienes eran famosos por sus trabajos en piedra y cerámica, apreciados hasta bien entrado el periodo colonial.