La mala alimentación y la falta de actividad física hacen que cada vez sea más común el desarrollo de triglicéridos altos.
Esto puede ocasionar el endurecimiento de las arterias o el engrosamiento de las paredes arteriales (arterioesclerosis), condiciones que aumentan el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular, ataque cardíaco y toda una variedad de enfermedades del corazón que aquejan a personas de todo el mundo.
En contexto, la Organización Mundial de la Salud recomienda consumir 400 gramos diarios de verduras y frutas, estas últimas, representan una fuente saludable de azúcar y principalmente de fibra.
Según Healthline, la fibra puede ayudar a que la absorción de grasa y azúcar en el intestino delgado sea más lenta, ayudando a disminuir la cantidad de triglicéridos en sangre.