De acuerdo con la prestigiosa arqueóloga Linda Manzanilla, quien actualmente es autoridad en los estudios sobre Teotihuacán; la mítica “Ciudad de los Dioses” era una sociedad incluyente. Es decir, en la sociedad se privilegiaba a los grupos sociales y no a los individuos.
Asimismo, la doctora Linda, afirma que Teotihuacán era una ciudad organizada y planificada para su tiempo. Sin embargo, a diferencia de otras regiones, en esa ciudad prehispánica los gobernantes NO tuvieron un papel tan destacado como el de otras sociedades. Prueba de ello es que no existe iconografía visual con respecto a ello ni se sabe dónde están enterrados. Por ello, Manzanilla supone que lo existió fue una especie de consejo, sin importar quién era el principal gobernante.