La pérdida del olfato tiene diversos orígenes, entre ellos infecciones respiratorias y en las personas que padecen enfermedades como el Alzheimer, Parkinson o actualmente la Covid-19.
Sin embargo, hay técnicas olfativas que podrían contribuir a mejorar e incluso recuperar eventualmente el olfato. Se expone a la persona a diversos olores tan característicos como la madera, algún cítrico, el café, dulce, algo quemado o rancio para distinguir, clasificar, discriminar, guardar y recordar olores, apelando a la memoria olfativa.