Dios nos amó primero, nosotros experimentamos su amor y surge, entonces, un deseo en nosotros de dar amor a los demás. En esas sencillas acciones de dar amor genuinamente, empezamos a ser parte de la solución, para hacer de este mundo un lugar mejor».
Dios nos amó primero, nosotros experimentamos su amor y surge, entonces, un deseo en nosotros de dar amor a los demás. En esas sencillas acciones de dar amor genuinamente, empezamos a ser parte de la solución, para hacer de este mundo un lugar mejor».