Para el representante de ACAFREMIN el acuerdo de Escazú es clave, porque es un instrumento que brinda herramientas, oportunidades y elementos para avanzar en términos de justicia ambiental y en la protección de las personas defensoras.
Después de casi 4 años de gobierno del presidente Nayib Bukele, su gestión no muestra interés en Escazú. Al contrario, activistas ambientales argumentan que la institucionalidad ambiental se encuentra en un proceso de deterioro.
En Nicaragua, el acuerdo sí está ratificado, sin embargo no se ha creado la institucionalidad para su implementación. Heizel Torres, oficial de minería del Centro Humboldt, dice que los motivos por el cual Daniel Ortega firmó el acuerdo fue para obtener el financiamiento que necesitaba el gobierno para sus proyectos y tener la aprobación de la comunidad internacional.
Además, la representante del Centro Humboldt cuestionó la falta de transparencia durante el proceso de ratificación dentro del congreso nicaragüense.