Tras las últimas lluvias que han causado daños en diversos lugares del país, la Unidad Ecológica Salvadoreña (UNES) dice que hay una crisis climática a nivel global que impacta a El Salvador y Centroamérica y otras regiones vulnerables alrededor del mundo.
El Salvador es especialmente vulnerable porque está en un istmo que tiene dos océanos, tiene condiciones culturales, ambientales, económicas y sociales que ponen al país en vulnerabilidad.
El integrante de la UNES, Luis González, dice que el riesgo climático se conforma por dos componentes: Uno es la amenaza, que son los fenómenos hidrometeorológicos, que pueden causar peligro a la población y el otro, las vulnerabilidades que son condiciones creadas o falta de capacidad para esta amenaza.
En ese sentido ha habido en los últimos años poco análisis, poca capacidad de generar políticas públicas para enfrentar esta realidad.
González dice que es lamentable que el Sistema Nacional de Protección Civil Prevención y Mitigación de Desastres, creado por la Ley del mismo nombre, ha dejado de dar seguimiento a toda la generación y monitoreo de información científica que se genera por algunas instancias del Estado como el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales y que no se traduce en información para las comunidades, para los municipios, para los departamentos, para hacer una gestión integral del riesgo.
Señala que no es suficiente sólo generar información de cuánto puede llover y qué tipo de viento se tendrá. La información no llega a las comunidades, donde se tiene documentado un riesgo de inundación de determinado río, y no se pueden hacer labores de evacuación temprana.
Además se sabe que hay territorios propensos a derrumbes, pero a la hora de otorgar permisos ambientales para las urbanizaciones no se toma en cuenta que, en el lugar pueden ocurrir desastres.