Según datos del Viceministerio de Transporte, para finales del año pasado circulaban en el país más de millón y medio de autos. Por otro lado, según el Instituto de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Universidad Francisco Gavidia, las calles de San Salvador ya no tienen disponibilidad para que los vehículos continúen circulando, al punto que presenta un déficit de espacio de un 447%.
Al respecto, el arquitecto Carlos Ernesto Grande, docente de la UCA, señaló que mucha gente utiliza su transporte personal por motivos de seguridad y costos, además no existe un sistema de transporte colectivo, seguro, eficiente y eficaz.
El arquitecto Grande dice que hay elementos culturales por los que el parque vehicular se engrandece, por ejemplo la clase media que accede a un vehículo lo ve como status, también hay carros de segunda mano que son asequibles en precio.
Para el arquitecto de la UCA, la construcción de pasos a desnivel y ampliación de calles, no es solución al problema que se tiene de congestionamiento vial. Estas construcciones se traducen en recursos mal gastados, ya que solo un 30% de la población ocupa estas vías, agregó Grande y señaló que esta inversión no es justa.