El régimen de excepción ha generado cambios en las comunidades en materia de seguridad, la población salvadoreña ha señalado una disminución de la delincuencia. Sin embargo, también ha generado impactos sociales en otros ámbitos dentro de las comunidades y el país.
Flora Blandón, directora de la Maestría en Desarrollo Territorial de la UCA, dijo que el régimen de excepción ha dividido a la población en los territorios, entre los que se sienten más seguros en sus municipios y los que se han visto afectados por la detención arbitraria de familiares, en el marco de los procedimientos policiales.
Blandón manifestó que los impactos paralelos deben ser evaluados por las instituciones estatales, como por ejemplo: la migración forzada de pobladores de Tecoluca para la construcción del nuevo Penal y la expropiación de sus tierras, los daños al medio ambiente y la economía de algunas madres de los capturados que deben pagar cantidades considerables de dinero, para llevar los paquetes.
La docente e investigadora dice que son varios los efectos a los que se debe poner atención, pues si no se hace se crearán otros problemas sociales a futuro.