Jonathan fue capturado el 18 de enero de 2023, luego de varias prórrogas del régimen de excepción. Es uno más de los capturados en Soyapango, donde el estigma es lo que más mueve a los policías a ejecutar los arrestos.
Eran las 12 del mediodía cuando Jonathan llegaba a su casa en su motocicleta, acompañado de su hijo de 4 años. Habían salido a comprar comida. Su esposa, a quien llamaremos Sonia, no había llegado de trabajar.
Jonatan es conocido en la zona porque tiene dos pequeños negocios, es contribuyente y paga IVA, dice Sonia. Es por ello que le cuesta comprender porque la policía está arrestando a gente que contribuye a la economía del país y que no se dedica a delinquir.
El pecado de Jonathan es tener tatuados a su madre en el pecho y a su padre en la espalda. Eso fue sospechoso para los agentes que lo detuvieron.
Es más, la ficha que le levantaron en la delegación de Santa Eduviges, Soyapango, es simple y no muestra datos que indiquen que pertenece a grupos criminales, dice su esposa.