La calificadora de riesgo Fitch señala que las finanzas públicas salvadoreñas aún están bajo una intensa presión fiscal, con acceso restringido al mercado y alta necesidad de financiamiento.
La calificación de “CC”, que actualmente mantiene el país, refleja la probabilidad de algún tipo de incumplimiento en el pago de deuda.
Según Fitch, la nueva reforma a pensiones que se realizó el año pasado, pudiera traer consecuencias, ya que implica una serie de cambios en el tema de pagos y desembolsos.
Por ejemplo, según la ley que derogó el Fideicomiso de Obligaciones Previsionales, FOP, el Instituto Salvadoreño de Pensiones, ISP, será la entidad encargada de emitir los Certificados de Obligaciones Previsionales COP. Estos títulos sustituyen a los Certificados de Inversión Previsional, CIP.
Rommel Rodríguez, coordinador del Área de Macroeconomía y Desarrollo de FUNDE, señala que no está definido cómo se reemplazarán los Certificados de Inversión Previsional por los Certificados de Obligaciones Previsionales, en términos de plazos y tasas.
El economista de la FUNDE explicó que si se crean condiciones de pago adversas podría existir algún incumplimiento de pago.