Human Rights Watch y Cristosal presentaron el informe titulado” Podemos detener a quien queramos”, que registra las violaciones generalizadas de derechos humanos durante el régimen de excepción, desde finales de marzo.
El informe se basa en una investigación exhaustiva durante los más de 8 meses que lleva el régimen de excepción, incluye investigaciones en el terreno, entrevistas a más de 1 mil 100 víctimas o sus familiares, 140 entrevistas a profundidad, tanto a víctimas, familiares, abogados, testigos, periodistas independientes, fiscales, jueces y funcionarios públicos.
Además, incluye evidencia como documentación médica, expedientes judiciales, certificados de defunción y peritajes forenses. La documentación se corroboró con los testimonios.
Juanita Goebertus, directora de la división américas de Human Rights Watch, manifiesta que el informe parte del reconocimiento de que en el país ha existido gravísimos actos de violencia en el pasado y que la existencia de las pandillas ha sido un flagelo que ha afectado de distintas maneras a la población civil.
En ese sentido, Goebertus dice que no existe ese falso dilema de quien defiende los derechos humanos, defiende a las pandillas.
Además, dijo que bajo el régimen de excepción han documentado cientos de casos de personas detenidas que no tienen ningún vínculo con las pandillas. Las capturas son cifras y cuotas.