El Salvador, durante dos días, fue examinado por el El Comité contra la Tortura de la ONU, para conocer el cumplimiento del Estado en materia de derechos humanos y evitar la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes.
Las declaraciones de los funcionarios salvadoreños ante el comité de la ONU se contradicen, con respecto a las acciones que ocurren en el país y que han sido denunciadas por ciudadanos salvadoreños y por organismos nacionales e internacionales.
Javier Hernández, representante de Centros Penales dijo durante su intervención que hay condiciones favorables para los privados de libertad como acceso a la salud, que es prioridad para la actual administración. Aseguró que hay acceso a medicamentos, consultas y atención a personas con enfermedades crónicas. Hernández omitió decir que más de 80 personas han fallecido, en los centros penales, en el marco del régimen de excepción.
Aseguró que la política penitenciaria tiene un enfoque de derechos humanos, que permite a los presos condiciones dignas y seguras. Omitió también decir que los cadáveres de varios privados de libertad han sido entregados a las familias con golpes y signos de tortura.
Contrario a ésto, señaló que la práctica de la tortura esta prohibida y no es parte de la politica penitenciaria del pais, pese a que existen expedientes de Medicina Legal que dan cuanta de cuerpos con golpes, pero no se especifica la causa de la muerte.