La Facultad de Ciencias y Humanidades de la Universidad de El Salvador enfrenta una serie de problemáticas que afecta a docentes, estudiantes e integrantes de la junta directiva de la facultad.
Detrás, hay intereses personales, intereses políticos y tráfico de influencias. Óscar Wuilman Herrera Ramos, decano de la facultad de Ciencias y Humanidades de la Universidad de El Salvador, asegura que ha sido objeto de difamación, al ser acusado de violencia contra la mujer de parte de la vicedecana, Sandra Serrano.
Radio YSUCA publicó recientemente una nota en la que la vice decana, acompañada de estudiantes egresados de la facultad, acusaban al decano Óscar Ramos de violencia contra ella. Sin embargo, el decano asegura tener testigos de que Serrano mintió y fue ella misma la que se hizo el golpe en su mano, al golpear una puerta.
El caso ha llegado hasta la Fiscalía General de la República, lo que le ha causado problemas familiares, dice el decano, a tal punto que la familia le ha pedido irse del país. Sin embargo, confía en que la institución investigará y lo liberará de los cargos, que según él, nunca cometió.
Para Óscar Herrera, detrás de las acusaciones hay intereses políticos, ya que las elecciones de la asamblea general universitaria están próximas y es la que elige a los decanos y rectores. Además, según Herrera, como decano se ha opuesto a la contratación de amigos que la vicedecana y otros integrantes de la junta directiva han querido hacer.
Esas serían las causas de las acusaciones en su contra.