El río Lempa, con vertiente al océano Pacífico, es el más largo de Centroamérica. Su cuenca abarca tres países: Guatemala, Honduras y El Salvador. Nace entre las montañas volcánicas de las mesetas centrales de la región a una elevación aproximada de 1,500 metros sobre el nivel del mar en el departamento de Chiquimula, Guatemala, ingresando a El Salvador al noreste del departamento de Chalatenango y desemboca en la planicie costera del océano Pacifíco, entre San Vicente y Usulután.
La cuenca trinacional del río Lempa posee un área total de 17 mil 790 km2, de los cuales 10 mil 082 km2 corresponden a El Salvador, 5 mil 251 km2 a Honduras y 2 mil 457 km2 a Guatemala. La longitud del cauce principal es de 422 Km, de los cuales 360.2 Kilómetros corren dentro de territorio salvadoreño.
El río Lempa es el principal afluente de agua para El Salvador pues abastece alrededor de 4 millones de salvadoreños. A pesar de ser un río tan importante para la región y más aún para El Salvador, preocupa como diversos proyectos urbanísticos y gubernamentales amenazan su subsistencia.
Amalia López, integrante de la Alianza Nacional Contra la Privatización del agua, dijo que al Estado salvadoreño pareciera no importarle la vida del río Lempa. Para la construcción del Penal de Tecoluca, en San Vicente, se está extrayendo arena de las riberas del Lempa y contaminando el río. También la planta fotovoltaica en Nueva Concepción, Chalatenango amenaza al río Lempa, debido a los afluentes que están conectados con él.
Según López, el Ministerio de Medio Ambiente ha otorgado más de mil permisos ambientales y muchos de esos proyectos afectan al Lempa.