El Régimen de Excepción ha implicado costos adicionales para las familias a quienes les han detenido arbitrariamente a un ser querido en el marco del Régimen de Excepción.
Diversas familias y organizaciones defensoras de derechos humanos han denunciado que desde la entrada en vigencia del Régimen de Excepción, el pasado 27 marzo, ha habido capturas arbitrarias o ilegales de personas trabajadoras que a pesar de probar su inocencia, son puestas tras las rejas por la policía, solo para cumplir la cuota impuesta por los superiores. Así lo denunció el Movimiento de Trabajadores de la Policía.
El Gobierno salvadoreño ha admitido que ha habido algunos errores en las detenciones, sin embargo justifica o minimiza la situación. Lo cierto es que dichas capturas ha generado gastos en las familias de personas detenidas, muchas son de escasos recursos.
Martha Esperanza, de 64 años de edad, tuvo que prestar $200 para poder comprar el kit de limpieza para su hija quien fue capturada cuando trabajaba en un comedor en el Bajo Lempa, Usulután. Esperanza manifestó que su hija no pertenece a grupos pandilleriles y que ella siempre ha buscado la forma de llevar el sustento a casa, de manera honrada.